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Reglas Ortotipográficas

 

Contenido


- Guiones y rayas
-- Introducción
-- Correcta utilización de los guiones
- Comillas
-- Introducción
-- Correcta utilización de las comillas

 

Guiones y Rayas

Guiones y Rayas

Introducción

Cuando miramos el teclado del ordenador, entre las teclas encontramos varios símbolos de rayas o guiones y muchas veces no sabemos para qué sirve cada uno. Aunque a simple vista, escribiendo en el procesador de textos al zoom de 100%, no podamos apreciar demasiados cambios, cuando los aumentamos encontramos esto:

 

Guiones

 

Guión: nos aparece cuando damos a cualquiera de las teclas con «rayas». Es el guión básico, el más corto y posicionado algo más bajo que los otros dos. Se usa para:

  • Separar una palabra que empieza en una línea pero termina en la siguiente. Ej: pa-/labra.

  • Separar dos palabras ya sean adjetivos, sustantivos y nombres. Ej: físico-químico.

  • Para remarcar los prefijos de las palabras o cuando se suceden. Ej: circunstancias pre- y posvacacionales.

  • Unir palabras que en texto normal irían separadas, pero para darle más énfasis o convertirlas en un todo, las unimos. Ej: era una de esas situaciones de «perdono-pero-no-olvido» tan características.

Para saber más sobre las reglas y ejemplos de estos casos, os recomiendo que paséis por el atículo del Panhispánico sobre usos del guión.

 

 

Menos: es el símbolo matemático «menos». Es un poco más largo que el guión, pero menos que la raya. Se adecúa al tamaño de otros símbolos matemáticos como el +. Como digo, es el símbolo matemático y sólo se usa para esta función: para las fórmulas matemáticas. Aparece cuando pulsamos Ctrl+- (del teclado numérico).

 

 

Raya, guión de diálogo o guión largo: es un guión significativamente más largo que el guión normal y algo más que el signo menos. Se ubica en la misma altura que el «menos» y para insertarlo, debemos presionar Alt Gr+- , o lo que es lo mismo, Ctrl+Alt+- (del teclado numérico). Los usos de este guión son para:

  • Indicar conversaciones, ya sea de los personajes o las acotaciones del narrador durante las conversaciones de ellos.

  • Hacer incisos cuando se está dentro de paréntesis.

  • Listar una serie de elementos.

Como de este tipo de guión se va a hablar extensamente más adelante, su correcta utilización y ejemplos podréis verlos allí. De todas formas, por si hubiera más dudas o se necesitasen ver más ejemplos, podéis consultar su artículo en el Panhispánico sobre usos de la raya.

 

 

Raya baja o guión bajo: tiene su origen en las antiguas máquinas de escribir, donde no existía una función para subrayar las palabras como en los procesadores de texto actuales. Se escribía una palabra y se volvía hacia atrás, marcando guiones bajos consecutivos para subrayar ese texto. En la actualidad, donde ya no es necesaria esa función, se utiliza en informática para indicar espacios en aplicaciones donde no se permiten. Para conseguir este guión, se debe pulsar Shift+-.

 

 

Este artículo está configurado con la idea de ayudar a aquellas autoras a escribir adecuadamente los guiones de los diálogos en sus escritos. Es por eso que, una vez identificados para qué casos se utilizan unos guiones u otros (y que es la única problemática que tienen los tres primeros), pasamos a la explicación de la correcta inserción de los guiones largos dentro de las conversaciones para poder escribir apropiadamente una novela.

 

Correcta utilización de los guiones de diálogo

Uno de los fallos más comunes a la hora de escribir un texto suele ser el de la puntuación y las mayúsculas en las rayas de diálogo. Conozco gente con una ortografía prácticamente perfecta, pero que resbala en este tema como si paseara por aceite con suelas deslizantes. Y no es que me extrañe porque, primero, si quieres consultar el tema en el Panhispánico de dudas de la RAE, pues te va a pasar lo que pasa siempre que acudes a la RAE: que no te enteras; y segundo, porque ni las propias editoriales parecen tenerlo claro, así que si te pones a fijarte en los libros, pues la llevas clara.

 

Y la verdad es que es bastante simple... Una vez que lo pillas.

 

Creo que con ejemplos será más fácil, así que, a ver si consigo explicar este tema de una vez y que se entienda. Allá vamos.

 

Para empezar, en castellano se usan rayas. Ni guiones, ni listas, ni muchísimo menos comillas. Rayas. Esto, para entendernos (—). Esto no (-). Y esto ( _ ) ni en broma.

 

Vale, así que, cada vez que vayamos a poner un diálogo, pues para empezar, ponemos la raya.

 

—Hola.

 

El texto va en mayúscula, claro, y pegado a la raya. Hasta aquí, facilísimo.

 

Sigamos. Los diálogos llevan acotaciones, que son las intervenciones del narrador. Si la intervención del narrador empieza con un verbo de habla, va en minúscula.

 

—Hola —dijo Juan.

 

Fijaos en la estructura: (raya) (diálogo) (espacio) (raya) (verbo de habla).

 

Todos los verbos de habla van en minúsculas tras la raya de cierre de diálogo. Todos. Dijo, preguntó, contestó, explicó, expuso, repuso, repitió, gritó, masculló... Es probable que, si escribís con Word, este se empeñe en poner el «preguntó» en mayúsculas tras la raya, vaya usted a saber por qué, pero no le hagáis ni puñetero caso. El corrector ortográfico de Word es, en el mejor de los casos, idiota.

 

Creo que está claro, ¿verdad? Verbo de habla, minúscula. Fácil.

 

Pues no. Porque hay verbos de habla que no lo son exactamente. Y aquí es donde empieza a complicarse la cosa. Un ejemplo:

 

—Hola —sonrió Juan.

 

Está claro que «sonrió» no es un verbo de habla... ¿O sí lo es? Pues puede serlo, cuando el sentido es «dijo sonriendo». Y lo mismo pasa con un montón de verbos más: reír, ofrecer, suspirar, llorar... Funcionan como verbos de habla, aunque no lo sean, por tanto van también en minúsculas.

 

Claro que también pueden funcionar con su propio significado y entonces van en mayúsculas, pero ya llegaré a eso, paciencia.

 

Vale. Hasta aquí creo que no debería haber problemas: si la intervención del narrador usa un verbo de habla, va en minúsculas y no hay ningún signo de puntuación antes de la raya de diálogo.

 

Pero, a veces, el narrador interviene para describir una acción. El diálogo se interrumpe y el narrador toma la palabra. Por ejemplo:

 

—Hola. —Se acercó y le estrechó la mano.

 

En este caso, hay un punto (vale, a veces no, pero por ahora quedaos con eso) después un espacio, la raya de diálogo y el narrador entra en mayúscula. Si el personaje vuelve a hablar después de la intervención del narrador, hay una raya de cierre.

 

—Hola. —Se acercó y le estrechó la mano—. ¿Cómo estás?

 

Fijaos que va un punto después de la raya de cierre. Estos signos, ya sean puntos, comas o dos puntos, siempre van después de la raya.

 

—Hola —dijo Juan—. ¿Cómo estás?

—Hola. —Juan se acercó, le estrechó la mano y dijo—: ¿Cómo estás?

—Hola —dijo Juan—, no te había visto.

 

La cosa se va complicando, pero creo que sigue siendo relativamente fácil. Demos un paso más. Lo que os comentaba de los verbos que a veces funcionan como verbos de habla y a veces no.

 

Si el personaje dice algo suspirando, pues eso:

 

—Hola —suspiró.

 

Pero si lo dice y después suspira:

 

—Hola. —Suspiró.

 

Y lo mismo para reír y demás. Si habla riéndose, minúsculas. Si habla y después se ríe, pues punto, espacio, raya y la intervención del narrador en mayúsculas.

 

No tiene más truco que eso: saber cuándo es un verbo de habla o cuándo es una acción. Nada más. Si es verbo de habla, minúsculas y ninguna puntuación antes de la intervención del narrador. Si es verbo de acción, punto antes de la intervención y mayúsculas en ella. Y si el diálogo continúa, la puntuación final va siempre después de la raya. Listo.

 

Sólo una excepción: pensad que las interrogaciones y las exclamaciones ya llevan punto, así que no hace falta ponerlo.

 

No es:

 

—¿Cómo dices?. —Se levantó indignado.

 

Es:

 

—¿Cómo dices? —Se levantó indignado.

 

Un último apunte en referencia a los diálogos: las rayas de diálogo también se usan para enmarcar los comentarios del transcriptor de una cita textual («No puede ser —comentó el director—, que sigamos así».) que, por cierto, en castellano van entre comillas y de ello hablaremos a continuación. 

 

Para finalizar esta sección de los guiones, éstos también se pueden utilizar de forma similar a los paréntesis. Sin embargo, la diferencia con estos últimos, es que los paréntesis encierran una oración que tiene sentido propio y más desvinculado con la oración en la que está inserta, mientras que las rayas, hacen un inciso mayor que las comas, pero menor que los paréntesis.

 

Ejemplo de paréntesis sería:

 

La desquiciante espera de esta saga (el último libro se publicó hace ya un año), llega a su fin. Lo tendremos el mes que viene.

 

De guión largo:

 

El último libro —y con él termina la saga—, sale el mes que viene.

 

Y de comas:

 

El último libro, aunque salga en otro formato, me lo voy a comprar.

 

 

Como decía, no tiene más trucos. Pero os dejo un resumen con los «casos», por si las moscas:

 

—Hola —dijo Juan.

—Hola —dijo Juan—. ¿Te apetece una copa?

—Hola. —Se levantó y le estrechó la mano—. ¿Te apetece una copa?

—Hola —dijo Juan—, no sabía que habías llegado.

—Hola. —Se levantó y dijo—: ¿Te apetece una copa?

—¿Cómo estás? —preguntó Juan.

—¿Cómo estás? —Se levantó y le estrechó la mano.

Comillas

Comillas

Introducción

Al igual que nos pasa con los guiones, otra vez, si nos fijamos en el teclado, nos aparecen varios símbolos de comillas. Encontramos estos botones para ellas: inglesas ("), simples (') y angulares (<>).

 

Comillas

 

Angulares: son las que, para escritos latinos, debemos usar para entrecomillar los elementos del texto que lo necesiten. En algunos procesadores de texto, cuando escribimos dos << o >> aparece el símbolo unificado de las comillas. En la mayoría de los casos, debemos echar mano de la función «insertar símbolo» y seleccionarlo del listado que nos aparece. Si realmente vamos a tomarnos en serio que debemos usar estas comillas y no las habituales que vienen en los teclados, sería conveniente que, sabiendo manejarnos con las opciones del procesador de texto, personalicemos una combinación fácil de teclas para que nos salgan (como es el caso de las rayas).

 

No creo que haya mucho más que explicar sobre el uso de estas comillas. Es para los mismos casos en los que se utilizaban las habituales ("..."), luego lo único que tenemos que hacer es habituarnos a usar las angulares en su lugar.

 

 

Inglesas: son las comillas que todos conocemos y que, por regla general, usamos siempre. La obtenemos presionando Shift+2 . Su utilización es para remarcar un elemento del texto que hay dentro de una oración o fragmento que esté entrecomillado con las angulares.

 

 

Simples: éstas suelen estar menos generalizadas en comparación con las anteriores. Es una comilla recta a diferencia de los otros tipos de tildes que hay en el teclado. Se encuentra en el botón que lleva el símbolo de cierre de interrogación. Atendiendo a las reglas que estamos mencionando, por lógica, esta comilla se utiliza en pocas ocasiones. Se utilizaría para remarcar un elemento que está dentro de una citación con comillas inglesas, que a su vez está dentro de un fragmento entrecomillado con unas angulares. La estructura, para que os sea más fácil visualizarlo, sería la de la imagen indicada arriba: «... "... '...' ..." ...».

 

 

Para más dudas en el uso de las comillas, podéis leer su artículo en el Panhispánico sobre uso de las comillas.

 

Correcta utilización de las comillas

Una de las mayores confusiones que se generan con el empleo de las comillas al escribir un texto viene derivada de las reglas gramaticales extranjeras que vemos y asociamos como correctas. Por ejemplo, los británicos piensan o citan en cursiva, pero nosotros no. Nosotros usamos comillas en ambos casos. Y como ya se ha indicado anteriormente, los hispanoparlantes usamos comillas angulares o latinas («»). Las inglesas ("") las usan ellos, o nosotros cuando entrecomillamos dentro de una cita que ya va en comillas. Y las simples ('') pues calculad: cuando hay un entrecomillado dentro de un entrecomillado dentro de una cita que ya va en comillas. Ya, ya sé, no se entiende un pijo, pero es más o menos así:

 

«Juan me dijo: "Hola, ¿has llevado el 'cacharro' al taller?"».

 

Como véis, no tiene mayor complicación. Cuando se cita a alguien, se ponen las comillas angulares. Si se escribe un pensamiento, otra vez comillas angulares. Si vamos a destacar algún elemento, las mismas comillas de nuevo. El resto de comillas, para remarcar algo dentro de algo ya entrecomillado con las angulares.

 

Y recordad que si un personaje habla durante varios párrafos, cada uno de ellos (menos el primero, claro, que va con la raya) debe ir precedido por ( » ):

 

—Hola —dijo Juan. Recuerdo en mis años mozos cuando blablablaba.

»Y fue así como blablablabalaba.

»Y la abuela se subió al tejado y entonces blablablabla.

 

—No me digas —suspiró Pedro.

 

 

Y con esto terminamos. Esperamos haberos ayudado a la hora de utilizar debidamente las reglas ortotipográficas básicas para que podáis escribir correctamente vuestros textos.

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