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La culpa la tiene Stephanie Meyer

 

Stephenie-MeyerHace ya varios días que llevo meditando esto. Desde la controversia de ciertos libros mal llamados «romance erótico» o, mejor dicho, «violencia de género y horror erótico», me puse a pensar dónde empezó todo.

 

Muchas podríamos decir que el detonante de esta moda de novela erótica comenzó con Las cincuenta sombras, pero dándole vueltas al tema en mi cabeza he desarrollado la idea de que empezó antes.

 

Verán, la señora Meyer escribió una saga de vampiros juveniles (la cual yo leí, me declaro culpable), que tenía como protagonista un vampiro caballeroso e inocente, con ideas basadas en la propia religión de la autora, cuya idea fundamental era la castidad hasta el matrimonio y que si tu hombre te deja, no vale la pena vivir. Bueno, al parecer sus libros gustaron, los vendió como pan caliente, comerció los derechos para hacer cinco películas, cosechó millones de chicas Team Edward y Team Jabob y, encima, se forró de dinero. Pero la cuestión es que, en sus libros, cuando casó a su hermoso vampiro con la chica normalita, se le pasó contar la parte que todas las fans esperaban: la noche de bodas. Nos leímos tres novelas esperando a ver qué tal se porta el susodicho vampirito después de haberse conservado por cien años puro y casto y todo lo que la señora autora nos dio fue: «Se sumergieron en el agua y a la mañana siguiente…». Muchas quedaron frustradas, muchas se imaginaron cómo habría sido su desempeño, cómo exactamente pasó, si hizo el salto del tigre, etc., etc., así que miles de escritoras amateurs se volcaron a plataformas como Fanfiction para allí volcar toda su creatividad y tratar de rellenar el hueco que la señora Meyer había dejado, convirtiendo al virginal Edward en un semental insaciable y lujurioso, todo lo contrario de su personaje; muchas veces sacándolo de su universo vampiresco, plasmándolo como humano, etc. Una de esas escritoras amateurs fue la llamada Snowqueen Icedragon y su fic Master of the Universe, en donde plasmaba a nuestro querido Edward como un millonario con un pasado tormentoso y al que le gustaba atar y golpear con una fusta a su querida Bella, y sumergió a sus fans en el mundo del BDSM. Hago aquí una observación, y es que Shayla Black y algunas otras autoras deben estar bastante cabreadas, ya que llevaban escribiendo sobre el tema desde mucho antes, y sus novelas han pasado sin tener tantos adeptos como ha tenido esta señora, lo cual me parece una soberana injusticia.

 

Bueno, al parecer, el susodicho fic tuvo muchos seguidores y la autora se dijo: «Voy a cambiarles los nombres y voy a venderlo como novela original». Y así nacieron Christian Grey y la Diosa interior, Anastasia, con sus Cincuenta sombras de Grey.

 

Pero no termina ahí. La autora de éste tan popular fic de Crepúsculo, borró su perfilE_L_Jamesde Fanfiction, publicó los libros como E.L.James y tuvo tanto, pero tanto tarro, que vendió millones de sus novelas, haciéndose con más seguidoras que coreaban «A la porra el príncipe azul, quiero que Christian Grey me azote». Y encima vendió los derechos de los libros para su propia película, al igual que su antecesora, Meyer

 

¿Quieren más pruebas de que a Grey lo basó en Edward? La propia E.L.James quería que Pattinson fuera Grey y llegó a pedirle en una fiesta, o algo similar, que fuera Grey en la peli. No lo hizo porque las fans más adultas de su saga la iban a linchar o le iban a dejar los cines vacíos y ella no iba a sacar su tajada.

 

Luego de esto vino otra tanda de autoras que quisieron seguir la estela de la señora James y sacaron sus propias novelas eróticas, todas con protas de este estilo: millonarios, dominantes, transgresores, de pasado complicado... y para su buena suerte las vendieron.

 

El público venía de leer Las sombras y se dijeron: «Vamos a seguir leyendo erótica, a ver qué tal lo ha hecho esta autora», y así siguieron, sacando novelas cada vez más picantes, con más escenas calientes y que trataban de atrapar al público que la señora James dejó luego de sus novelas.

 

Pero el problema viene porque, cómo ya está todo dicho en materia de BDSM y ya no es novedad un tipo como Grey, Gideon o Eric, muchas se plantearon cómo podían tener el suertón que había tenido James, qué podían hacer que fuera original, que creara controversia, para vender también muchos libros.

 

Su prota tenía que ser más malo, más viril y más cruel que Grey, y así nos encontramos en la actualidad leyendo novelas con tipos que violan, son alcohólicos y maltratan a sus contrapartes femeninas, sólo porque la autora quiere superar a James y quiere que sea su libro el que venda y esté de moda.

 

Mi_hombreAh, pero la señora James no ha sido la única de la genial idea de saltar del mundo Fanfiction y publicar su historia como original. Luego de ella vinieron otras que también querían tener su buena suerte: he encontrado una lista de más de cincuenta novelas y sagas, algunas muy conocidas, las cuales, todas y cada una, son fics crepusculeros. Todas con un protagonista machote, viril y muy bueno en la cama, y la mayoría del género erótico. ¿Casualidad? Yo no lo creo. Todas llenando el hueco que ha dejado la señora Meyer en sus novelas. Aún hoy te encuentras leyendo un libro de moda y descubres que es un fic de crepúsculo adaptado como original.

 

Aquí una lista con novelas famosas basadas en fics de Crepúsculo:

 

Fics publicados

 

Hace algunos días me dediqué a leer a una autora nueva publicada y supuestamente corregida, cuya novela prometía ser muy divertida. Sí, me tronché de risa con ella, no lo niego, pero a lo largo de la misma, para mi horror, me he encontrado con nombres como Emmett y Alice (No tengo que decir de dónde son ésos nombres, ¿verdad?) cuando no había personajes con ésos nombres en la novela. Al parecer se les olvidó cambiarlos...

 

No lo podía creer. Como ya dije, supuestamente fue corregida, editada y publicada, peroTara_sivecaún así tenía ese error garrafal, y algo así se publica, se vende y todas muy contentas.

 

Pero la influencia Crepusculera no se remite solamente al mundo literario. También lo hemos visto en la farándula y el cine, donde gracias a la saga de cinco películas de la querida Stephanie, hace no mucho tiempo atrás no podíamos dejar de enterarnos si Rob Pattinson se cambiaba los calzones o a Kristen Stewart le salía un grano, páginas y páginas de espectáculos dedicadas a los pormenores de esta gente, que a la mayoría nos importan un pimiento, pero aun así, haciendo zapping en la tele o leyendo una revista, terminábamos enterándonos sin quererlo de todo sobre ellos. Así que vuelvo al principio y opino que la culpa la tiene Stephanie Meyer. ¿Por qué? Pues porque hizo a su virginal protagonista perfecto, no le dio a sus fans su noche de bodas, muchas se volcaron a escribir sobre él siendo un semental, y allí nació Cincuenta sombras, haciendo que todas quieran tener el mismo éxito que tuvieron Meyer y James con sus novelas. Y así estamos ahora, recibiendo novelas cada vez más bazofias y protagonistas con la moral cada vez más baja, llegando a un punto en que un violador o un pedófilo son ahora protagonistas y héroes románticos. O sea que, en resumen, si Stephanie Meyer no hubiera sido tan mojigata y popular, no hubiera habido tantas que escribieran, trataran de corromper y ensombrecer al virginal y casto Edward, no hubiera nacido tal vez Christian Grey y todos los que siguieron luego de él tratando de superarlo y poniendo de moda esta maldita literatura erótica que ya me tiene hasta la coronilla. Así que digo: gracias Stephanie Meyer por crear a tus vampiros diamantinos y haber iniciado esta vorágine de personajes literarios que son cada uno peor que el anterior.

 

No me sorprendería que en un tiempo nos encontremos con un protagonista caníbal tipo Hannibal Lector, o un héroe romántico terrorista, genocida o asesino en serie, todo sea por superar a lo anterior y forrarse de dinero. Es como dijo una de las chicas en el foro de Cazadoras del romance: siempre se puede caer más bajo.

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